La Canica

La casualidad nos da siempre lo que nunca se nos hubiera ocurrido pedir
Alphonse de Lamartine


¿Habéis intentado alguna vez reservar mesa un viernes, para un sábado noche, en un local de “moda” en Madrid? Misión imposible. Lo sabemos porque lo hemos sufrido en nuestras propias carnes...
Pues bien, hay vida después del centro de Madrid.

En esta ocasión estábamos dispuestos a bucear a la desesperada por lo más recóndito de la web, pero no nos costó mucho encontrar un coqueto restaurante situado en el noreste de Madrid, no muy lejos del Campo de las Naciones. No conocíamos al chef y no habíamos oído hablar del restaurante y, aunque estuvimos barajando otras opciones, nos decidimos por probar algo nuevo: La Canica.

Cuando llegamos... supimos que habíamos acertado!!! Un sitio precioso, elegante, de techos altos, cuidada decoración y trato exquisito, Todo puede hacerte pensar que puede ser un sitio un poco aburrido pero nada más lejos de la realidad: un menú original, una comida de calidad y una gran variedad de cócteles convierten este restaurante en un sitio ideal, alejado del bullicio del centro.

También disponen de una amplia terraza ideal para días veraniegos que tanto echamos de menos ya... y que visitaremos cuando llegue el buen tiempo. Y aunque os resulte curioso, haced una visita a los baños, chico que gusto da entrar en un baño tan limpio con una cuidada decoración. Muy monos.

Una vez acomodados, no te encuentras con una carta interminable de varias páginas, lo que es de agradecer. Una selección de platos para compartir, del huerto, especialidades, de carne y de pescado cubren una hoja, suficiente para tener donde elegir e incluso para volver y probar mas platos.

Pero bueno al grano ¿que se puede comer por allí? Como siempre, intentamos probar un poco de todo. De entre los entrantes, las canicas del chef. ¿A nadie mas le parece que no es el mejor nombre que se le puede poner a un plato? Aún así, están muy ricas y vienen bastantes :-)

Las canicas del chef
Del huerto, setas shiitakes salteadas con ali-oli de miel, fue el plato estrella de la cena. Inesperado y curioso, seguro que no te deja indiferente. No paramos de rebañar ;)

Setas shiitakes
 Y tempura de verduras, quizás el plato más normal que probamos, pero muy bueno.

Tempura de verdura
Una vez acabados los entrantes, empezamos con el mar y la montaña, costillas confitadas a baja temperatura y terminadas a la parrilla con salsa barbacoa que se deshacían en la boca, tiernas y sabrosas, por poner un pero, eché un poco en falta algo mas de salsa.

Del mar escogimos los chipirones fritos con cebolla caramelizada y emulsión de jengibre y cardamomo en el centro, muy ricos de sabor.

Chipirones fritos
Costillas BBQ
Y de postre chocolatisimo con helado de violeta con un puntito que se aleja de los convencionales postres de chocolate (es de agradecer) y torrija con helado de galleta, muy buenos los dos.


Noche de sorpresas por la novedad y aunque puede que se trate de un local para la gente de la zona, la total ocupación de sus mesas indica que es algo mas. Un pequeño oasis alejado del bullicio.

Nuestra BIGOTACIÓN:
Ambiente:
Servicio:
Cocina:
Calidad/Precio:

Lo MEJOR: El ambiente y la tranquilidad. El local precioso.
        
Lo PEOR: Alejado del centro. Se aparca fatal por la zona.



La Canica
 
Dirección: Av. de los Andes 25, 28043 Madrid
Teléfono: 913 201 503
Web: http://www.lacanicamadrid.com
Precio: entre 20 y 30 euros por persona


0 comentarios:

Publicar un comentario